Cien sonetos de amor – Poemas de Pablo Neruda

viajero

Antes de amarte, amor, nada era mío…

todo era de los otros y de nadie,
hasta que tu belleza y tu pobreza
llenaron el otoño de regalos.

Uno de mis favoritos.

via Cien sonetos de amor – Poemas de Pablo Neruda

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Los zapaticos de rosa

Es uno de mis poemas favoritos de José Martí. Lo he agregado a la lista de los poemas que debo leerle a mis niñas.

 

Hay sol bueno y mar de espumas,
Y arena fina, y Pilar
Quiere salir a estrenar
Su sombrerito de pluma.

“¡Vaya la niña divina!”
Dice el padre, y le da un beso,
“Vaya mi pájaro preso
A buscarme arena fina!”.

“Yo voy con mi niña hermosa”,
Le dijo la madre buena:
“¡No te manches en la arena
Los zapaticos de rosa!”

Fueron las dos al jardín
Por la calle del laurel:
La madre cogió un clavel
Y Pilar cogió un jazmín.

Ella va de todo juego,
Con aro, y balde y paleta:
El balde es color violeta,
El aro es color de fuego.

Vienen a verlas pasar,
Nadie quiere verlas ir,
La madre se echa a reír,
Y un viejo se echa a llorar.

El aire fresco despeina
A Pilar, que viene y va
Muy oronda:”¡Dí, mamá!
¿Tú sabes qué cosa es reina?”

Y por si vuelven de noche
De la orilla de la mar,
Para la madre y Pilar
Manda luego el padre el coche.

Está la playa muy linda:
Todo el mundo está en la playa;
Lleva espejuelos el aya
De la francesa Florinda.

Está Alberto, el militar
Que salió en la procesión
Con tricornio y con bastón,
Echando un bote a la mar.

¡Y qué mala, Magdalena
Con tantas cintas y lazos,
A la muñeca sin brazos,
Enterrándola en la arena!

Conversan allá en las sillas,
Sentadas con los señores,
Las señoras, como flores,
Debajo de las sombrillas.

Pero está con estos modos
Tan serios, muy triste el mar:
¡Lo alegre es allá, al doblar,
En la barranca de todos!

Dicen que suenan las olas
Mejor allá en la barranca,
Y que la arena es muy blanca
Donde están las niñas solas.

Pilar corre a su mamá:
“¡Mamá, yo voy a ser buena;
Déjame ir sola a la arena;
Allá, tú me ves, allá!”

“¡Esta niña caprichosa!
No hay tarde que no me enojes:
Anda, pero no te mojes
Los zapaticos de rosa.”

Le llega a los pies la espuma,
Gritan alegres las dos;
Y se va, diciendo adiós,
La del sombrero de pluma.

Se va allá, donde ¡muy lejos!
Las aguas son más salobres,
Donde se sientan los pobres,
Donde se sientan los viejos!

Se fue la niña a jugar,
La espuma blanca bajó,
Y pasó el tiempo, y pasó
Un águila por el mar.

Y cuando el sol se ponía
Detrás de un monte dorado,
Un sombrerito callado
Por las arenas venía.

Trabaja mucho, trabaja,
Para andar: ¿qué es lo que tiene
Pilar que anda así, que viene
Con la cabecita baja?

Bien sabe la madre hermosa
Por qué le cuesta el andar:
–¿Y los zapatos, Pilar,
Los zapaticos de rosa?”

“¡Ah, loca! ¿en dónde estarán?
¡Dí dónde Pilar!” –”Señora”,
Dice una mujer que llora:
“¡Están conmigo, aquí están!”

“Yo tengo una niña enferma
Que llora en el cuarto obscuro,
Y la traigo al aire puro,
A ver el sol, y a que duerma.

“Anoche soñó, soñó
Con el cielo, y oyó un canto,
Me dio miedo, me dio espanto,
Y la traje y se durmió.

“Con sus dos brazos menudos
Estaba como abrazando;
Y yo mirando, mirando
Sus piececitos desnudos.

“Me llego al cuerpo la espuma.
Alcé los ojos, y ví
Está niña frente a mí
Con su sombrero de pluma.

“¡Se parece a los retratos
Tu niña”–dijo:–“¿Es de cera?
¿Quiere jugar? ¡si quisiera!…
¿Y por qué está sin zapatos?

“Mira, ¡la mano le abrasa,
Y tiene los pies tan fríos!
¡Oh, toma, toma los míos,
Yo tengo más en mi casa!”

¡No sé bien, señora hermosa,
Lo que sucedió después:
¡Le ví a mi hijita en los pies
Los zapaticos de rosa!”

Se vio sacar los pañuelos
A una rusa y a una inglesa;
El aya de la francesa
Se quitó los espejuelos.

Abrió la madre los brazos,
Se echó Pilar en su pecho,
Y sacó el traje deshecho,
Sin adornos y sin lazos.

Todo lo quiere saber
De la enferma la señora:
¡No quiere saber que llora
De pobreza una mujer!

“¡Sí, Pilar, dáselo! ¡y eso
También! ¡tu manta! ¡tu anillo!”
Y ella le dio su bolsillo,
Le dio el clavel, le dio un beso.

Vuelven calladas de noche
A su casa del jardín;
Y Pilar va en el cojín
De la derecha del coche.

Y dice una mariposa
Que vio desde su rosal
Guardados en un cristal
Los zapaticos de rosa

Lee todo en: Los zapaticos de rosa – Poemas de José Martí http://www.poemas-del-alma.com/los-zapaticos-de-rosa.html

 

Manos atadas con cadenas

Canto coral a Túpac Amaru

Canto coral a Túpac Amaru, que es la libertaTupac-Amarud, es el título del poema más celebrado del poeta peruano Alejandro Romualdo. Compuesto a mediados de los años 1950, apareció publicado por primera vez en el poemario Edición extraordinaria (1958). Ha tenido desde entonces una amplia difusión en una serie de recopilaciones, antologías y textos escolares, convirtiéndose en uno de los más conocidos poemas declamatorios del Perú. – Wiki

CANTO CORAL A TÚPAC AMARU

Lo harán volar con dinamita.
En masa, lo cargarán, lo arrastrarán.
A golpes le llenarán de pólvora la boca.
Lo volarán: ¡y no podrán matarlo!

Lo pondrán de cabeza. Arrancarán sus deseos, sus dientes y sus gritos.
Lo patearán a toda furia. Luego lo sangrarán: ¡y no podrán matarlo!

Coronarán con sangre su cabeza:
Sus pómulos, con golpes. Y con clavos sus costillas. Le harán morder el polvo.
Lo golpearán: ¡y no podrán matarlo!

Le sacarán los sueños y los ojos.
Querrán descuartizarlo grito a grito.
Lo escupirán. Y a golpe de matanza, lo clavarán: ¡y no podrán matarlo!

Lo pondrán en el centro de la plaza,
boca arriba, mirando al infinito,
le amarrarán los miembros,
a la mala, tirarán: ¡y no podrán matarlo!

Querrán volarlo y no podrán volarlo.
Querrán romperlo y no podrán romperlo.
Querrán matarlo y no podrán matarlo.
Querrán descuartizarlo, triturarlo, mancharlo, pisotearlo, desalmarlo.

Querrán volarlo y no podrán volarlo.
Querrán romperlo y no podrán romperlo.
Querrán matarlo y no podrán matarlo.

Al tercer día de los sufrimientos, cuando se crea todo consumado, gritando:
¡LIBERTAD!… sobre la tierra, ha de volver.

¡Y NO PODRÁN MATARLO!.

“He aquí mi secreto”

el_principito_y_el_zorroVoici mon secret. Il est très simple : on ne voit bien qu’avec le coeur. L’essentiel est invisible pour les yeux. – Antoine de Saint-Exupéry, Le petit prince

A 114 años de su nacimiento y unos pocos días del aniversario 70 de su muerte Antoine Marie Jean-Baptiste Roger de Saint-Exupéry nos cautiva aún con su obra. “Le petit prince” se ha convertido en una de mis obra favoritas. Tengo la esperanza que también pude convertirse en una de las favoritas de ustedes. Intentare no arruinarles la lectura de esta obra con reflexiones sobre el contexto histórico de la obra y la vida de Antoine. Tampoco intentare resumir una obra cuyas dimensiones van mas allá de lo que yo pueda decirles, primero porque cada lector encontrara cosas distintas cada vez que lo lea, luego porque – como Buyssens argumenta –  “la lengua impone límites a la comunicación, por lo que hay conocimientos individuales inexpresables”.

“El principito” que en realidad debía ser “El pequeño príncipe” ha sido una de las obras más encantadoras que he leído. Es sorprendente como una obra tan corta aborda temas universales y a temporales en un plano tan personal. Llega el momento en que ya no sabes si estas leyendo una historia con dos personajes o si estas leyendo un monologo de tus propios pensamientos, sea que lo leas una vez o varias. El principito tiene la capacidad de sorprendernos en cada ocasión.

El principito nos introduce en una visión del mundo con la libertad que sola la infancia y la ausencia de condicionamiento de cualquier tipo puede producir. Al presentarnos a un personaje completamente ajeno a muchos de los tópicos nos hace saber cuan inmersos estamos nosotros mismos en ellos. Quizá porque los personajes encarnan aspectos del ser humano, de la vida y de las relaciones de una forma enternecedora. Antoine nos muestra la necesidad de trascender el mundo pequeño y personal, abandonando el aislamiento y las pre-concepciones. Para alcanzar un mayor grado de madurez de la conciencia, establecer nuevas relaciones y apreciar mejor aquellas que ya hemos establecido.

Una obra tan universal que esta hecha para pequeños y mayores, digna de ser leída por todos sin distinción desde los mas humildes hasta los más doctos. Esta es una de las obras que quiero leer a mi hija, quisiera que ella la leyera a los suyos y que ustedes también puediesen hacer lo mismo.

Feliz lo que sea..!

Mesa-de-regalosAyer he pensado de nuevo en el gran valor de la amistad. Cada uno tiene una concepción distinta de lo que esto significa. Para algunos un amigo no pasa de un conocido cercano, compañeros en ratos de ocio. Otros un sentido más cercano, probablemente más significativo, para algunos es casi una hermandad. Para mi de las cosas de mayor valía que puede un hombre tener están sus amigos, a quienes
aprecio profundamente y por los que uno actúa sin vacilación, de quienes comparte su dolor y cuya vida intentas alegrar con su presencia.

Citando a Friedrich Nietzsche, “Tres veces están unidos los amigos, hermanos ante la miseria; iguales ante el enemigo; libres ante la muerte”. El ideal de todo hombre es tener tales compañías durante este viaje que es la vida. Lo más interesante es que no solo te acompañan sino que forman parte e incluso se han encargado de fabricar algunos de los recuerdos más hermosos que tengo, además de estar presentes en los momentos difíciles en donde el saberte en compañía es más importante veces que tu sola voluntad.

Hay dos momentos en particular que mis amigos han convertido en especiales. El primero de ellos cuando estudiábamos en la Universidad Nacional de Ingeniería. Después de carecer de memoria acerca de la mayoría de mis cumpleaños este grupo de chicas me sorprende con un pastel. A decir verdad tampoco soy muy a pegado a las fechas, más que por convencionalismo social.
Pero más importante que la celebración y de la fecha lo que más valor tenia era la dedicación que mostraron y el saber que se han organizado para hacer saber a alguien que es importante para ellas, y ser uno ese alguien es lo que mayor valor tiene. Me sentí conmovido y sorprendido de ver como un grupo de extraños forjan nexos que los mantienen fuertemente ligados los unos a otros, no por compromiso, ni por interés; sino por el aprecio y cariño que hayan sabido ganar los unos de los otros.

Recientemente me han tomado por sorpresa nuevamente, al organizar un baby shower, que si bien no lo considero algo muy tradicional, después de un buen tiempo sin vernos ni comunicarnos mucho hayan dispuesto de su tiempo para realizar los arreglos, comprar regalos y desplazarse nuestra casa en su día de descanso para darle la bienvenida a María Guadalupe mi hija.

Formamos un grupo muy diverso y eso creo que hace mucho mas fuerte nuestra amistad porque no estamos atados por compromiso social alguno, algunos no compartimos ni forma de pensar ni opiniones respecto de política, religión, educación, relaciones interpersonales y muchas mas cosas. Esa diversidad sin embargo es lo que siento que enriquece nuestro grupo y nos permite establecer relaciones mas sinceras. Nos solemos expresar de forma franca, algunos de forma más o menos directa, opinamos y nos criticamos porque queremos lo mejor los unos para los otros. En fin, como reza el adagio popular “cada quien es como es y no se parece a nadie” y no tiene porque ser malo.

A veces veo que las personas restringen sus relaciones a las personas que comparten algo con ellas, como la religión, partido u otras cosas. Yo encuentro en la diversidad y la diferenciación la clave de la evolución social. Y las forma más natural en que algo artificial como es la vida en sociedad se convierta en una forma armónica de interacción entre individuos que encuentran algo más que sus diferencias y pueden crear una entidad tan cohesionada.

La mistad es algo que parafraseando a Carl Sagan “hace la música de la vida más bella, al paso de los eones”.

Ver post en blogger Feliz lo que sea ..!

Los versos de Salomón

Las muchas aguas no podrán apagar el amor,
ni lo ahogarán los ríos.
Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor,
de cierto lo menospreciarían.

– El Cantar de los Cantares, capítulo 8 verso 7

Uno de mis favoritos junto a los de Bécquer. De esas cosas que te hacen saber que el  amor produce tal efecto en nosotros, que nos inspira crear estas expresiones, sin importar la época, cultura o lugar.

Como la noche

Noche

Es su compañía, tal como la noche, que escucha en silencio tus pensamientos y conoce tus horas más oscuras. Escucha paciente tus disertaciones sin fin, de noches de febril insomnio.

Te acompaña siempre aunque no este cerca, tal como la luna te sigue los pasos, ya por sendero llano o vereda sinuosa. Espera tu vuelta para recibirte con gran alegría, y guarda su tristeza al verte partir. Advierte el peligro cuando este se acerca y ronda tus sueños, buscando robarlos.

Recibe empellones no intencionados, contiene su llanto porque es sin querer que le has lastimado. Retorna con gusto a buscar tu voz cuando le has llamado. Buscará tu puerta cuando la noche fría, más fría que la tuya le envuelva inclemente. Veras en sus ojos al tenerle cerca que en verdad te aprecia, que no te abandona, que jamas se afrenta y  que siente orgullo… coraje, si tu le acompañas. He infinita, como es la noche, es su nobleza que tapiza este cielo, que intenta tragarte, con su luz de estrellas.

Marchara quizá, y no lo esperabas, porque la noche acaba y la alcanza el día. Tal vez le buscabas y no respondía, quizá estabas fuera mientas se ha marchado, o abriste la puerta por donde salio. Si no regresó, si ya no le ves, sentirá gran gozo, por donde haya ido, en que tengas siempre su fiel compañía como gran tesoro.

Tu dirás a otros “una vez …” y veras como nada cambió, que sigue intacta su imagen velando en tus sueños y escuchas sus pasos marchando hacia ti. Y los mismos ojos oscuros y hondos, tal como la noche, aun están aquí.